4 de August del 2015

Descenso Internacional del Sella

HISTORIA

Todo empezó cuando Dionisio de la Huerta, en 1929, llegó a su casa de Coya, en Infiesto, para disfrutar de sus vacaciones de verano. Cuando se dirigía a la estación de ferrocarril de Barcelona, donde tenía previsto tomar un tren que le condujese a Madrid, para coger allí uno con dirección a Asturias, vio una piragua plegable en los almacenes El Siglo.

Pensando en lo fácil de su traslado, le pareció el artilugio más apropiado para llevar a Coya y a los pocos días ya estaba practicando el piragüismo en la presa de El Molino. Pocos días después, junto al médico Benigno Morán y a un joven que se llamaba Manés Fernández (éste último, en una K-1 de fabricación casera y equipada con flotadores laterales), decidió hacer una excursión, curiosamente por el río Piloña, desde Coya hasta Infiesto. Fueron cerca de cinco kilómetros por el río, en los que emplearon dos horas y media.

Lo que parecía una anécdota no se quedó allí. Con la experiencia de aquellos cinco kilómetros recorridos en piragua desde Coya hasta el puente de Infiesto, Dionisio de la Huerta convenció a su amigo Alfonso Argüelles para que le acompañase río abajo hasta Arriondas y también a Manés Fernández.
En una piragua con flotadores iniciaron aquella primera excursión acompañados por un grupo de amigos que les seguían en autocar.

Con reiteradas paradas para sacar el agua de la piragua y algún que otro bocadillo, les pilló la noche en Soto de Dueñas, por lo que, después de reponer fuerzas, decidieron dejarlo para mejor ocasión. Habían recorrido en aquella aventura unos catorce kilómetros y estuvieron durante más de siete horas disfrutando del río y del paisaje, que era lo que de verdad le interesaba.
En Infiesto no se hablaba de otra cosa que de Dionisio de la Huerta y de sus aventuras.

Al año siguiente se celebró lo que después se erigiría en la primera edición del Descenso del Sella, entre Infiesto y Ribadesella, según unas versiones, y entre Infiesto y Soto de Dueñas, según otras. Esta vez, fueron Dionisio, Alfonso Argüelles y Manés Fernández, y lo cierto es que emplearon siete horas, puesto que cada poco paraban y compartían la experiencia con los catorce amigos que les seguían por la carretera.

En 1931, la meta ya estaba en Ribadesella, mientras que se salió de Soto de Dueñas, entrando en el Sella en Arriondas. 25 kilómetros de recorrido y cuatro horas y doce minutos para completarlo. Tiempos heróicos.

En 1932, se fija lo que sería el recorrido definitivo, entre los puentes de Arriondas y Ribadesella. Diecinueve kilómetros de descenso -los cinco últimos en ría- que fueron cubiertos por trece palistas, venidos de Gijón, Ribadesella, Infiesto y Oviedo, en la primera edición competitiva.
La Guerra Civil paralizó el Descenso entre los años 1936 y 1943, para reanudarse el 11 de agosto de 1944, cuando once piraguas tomaron la salida en Arriondas.

En 1951 se inscribirán por primera vez competidores extranjeros, los italianos del Circolo Canottieri Tirrenia de Roma, los portugueses de las Mocidades y los franceses del Club Tonneis. En el año 1955 se inscribe el primer equipo de otro continente, el cubano.

El año 1960 marca un hito en la historia del Descenso, por ser el de la creación de la Federación Española de Piragüismo, que se desliga de esta forma de la Federación de Remo, algo que había sido solicitado repetidas veces por Dionisio de la Huerta y que garantizaba el futuro de la fiesta de las piraguas.

En la edición de 1994 tomaron parte más de 1.400 embarcaciones y ya no queda sitio físico en las playas de cantos rodados de Arriondas para colocar más canoas prestas a la salida. Y es que el Descenso del Sella es hoy por derecho propio la cita más importante del piragüismo mundial. Cabría esperar pues, una competición pura, al estilo de los años 80 y 90, pero el Descenso, pese a la televisión, a los patrocinadores y a sus excesos publicitarios, conserva ese sabor romántico del que le supo impregnar Dionisio de la Huerta y por el que luchó hasta el final de sus días.

 

ALGUNAS CURIOSIDADES

El Descenso del Sella, es también conocido en Asturias como la fiesta de Les Piragües, por el creciente interés que suscita cada año, fue la primera fiesta española de carácter
festivo-deportivo en declararse oficialmente como de Interés Turístico Internacional.

Allá por el verano del año 30 unos amigos amantes del deporte en general, se decidieron a hacer un descenso en canoa por un tramo del rio Sella desde la localidad de Infiesto (concejo asturiano de Piloña) hasta su desembocadura en la localidad de Ribadesella. Estos tres deportistas, Alfonso Argüelles, Manés Fernández y Dioniso de la Huerta creaban, sin saberlo, una competición, una fiesta que habría de conocerse en todo el mundo años después.

La competición comenzó en el año 1932 en Arriondas con carácter local y provincial, ya en el año 1935 adquirió la categoría nacional con la participación de Cantabria y en 1951 se convirtió en internacional y de este modo hasta nuestros días ha sido casi cada año (sólo suspendida durante la guerra civil española). Muy pronto esta reunión deportiva entre amigos adquirió un tono de competición. Así nace La fiesta de Las Piraguas: fiesta y competición unidas en una jornada para recordar.

Curiosidades a lo largo de los años :

-En sus primeras ediciones, se hacía una parada en el descenso para comer.

-Los primeros ganadores del Sella lo hicieron con una piragua de más de 50kg. y 6 metros de eslora.

-La Guerra Civil paralizó el Descenso entre los años 1936 y 1943.

-El 11 de agosto de 1945, por primera vez, se fleta un tren especial, el Tren Fluvial (de aquellos que se conocían como Los Económicos), equipado con bar, banda de música, altavoces, gaitas y cohetes.

-En 1946 el Tren Fluvial ya llevaba quince vagones, se pudieron contar hasta 285 coches, 23 autocares, 400 bicicletas y 50 motocicletas.

-El Descenso de 1950, al que le correspondía el número XIII, fue, sin embargo, el XIV.

-En 1995 la fama del Sella llega a América y se inscribe el primer equipo de otro continente, el cubano.

-En 1956 tiene lugar el I Rally de las Piraguas, organizado por la Peña Motorista de Barcelona, el Real Automóvil Club de Asturias y la Peña Motorista Asturiana, con salidas simultáneas desde Barcelona, Madrid, San Sebastián y Zaragoza.

-En 1957 pasaron varias cosas en el descenso: Por primera vez es radiado y rodado en el NODO. El ABC le dedicó su portada. Se calculó en más de 100.000 personas los asistentes al Descenso. La inscripción lograda en esa edición del Descenso representa el doble de la conseguida hasta entonces en cualquier otra competición de piraguas celebrada en España.

-En 1968: Por primera vez en la historia unos parragueses ganan el descenso, Juan Miguel Feliz y José Luis Gutiérrez se imponen en la meta de Ribadesella, ambos pertenecientes al club Los Rápidos de Arriondas.

-En 1963 se instituye como traje oficial del Sella el chaleco asturiano, la montera picona y el collar de flores (este último lo importó Dionisio de la India).

-En la edición de 1994 tomaron parte más de 1.400 embarcaciones y ya no quedaba sitio físico en las playas fluviales de Arriondas para colocar más piraguas.